¿Y tu bocadillo de qué es? Te cambio una galleta por un trozo. Y sin saberlo, desde que éramos pequeños firmábamos contratos diariamente y llegábamos a acuerdos con nuestros compañeros de colegio.

Si echamos la vista atrás, recordaremos contratos que determinaron el transcurso de la historia. Pactos entre bambalinas que propiciaron ventas históricas o alianzas que supusieron una ruptura con todo lo anterior. En definitiva, vivimos entre contratos.

En medio de la revolución tecnológica, surge una nueva forma de entender estos acuerdos, denominados Smart Contracts o contratos inteligentes. Si has oído hablar de ellos, pero aún tienes dudas, sigue leyendo.

Contratos libres de intermediarios

Un contrato inteligente es aquel que se ejecuta por sí mismo sin necesidad de que haya intermediarios de por medio. De nuevo, la tecnología blockchain se encuentra en el ajo. Gracias a la cadena de bloques se ha podido implementar este sistema que trata de automatizar las relaciones entre personas o máquinas sin necesidad de terceros.

smart contracts

En este tipo de acuerdos, los ordenadores juegan un papel fundamental. Además de atesorar electrónicamente la documentación o permitir la firma electrónica, son capaces de efectuar algunas de las secciones de su lógica interna.

El poder del oráculo

Nunca antes el oráculo había tenido tanta influencia. Conocidos también como oracles, son programas que se encargan de verificar la información en Internet. De esta forma, estos sistemas consiguen mantener actualizados los contratos. Pero, ¿existe alguna limitación? No. Un oráculo podrá dar fe de cualquier cosa que esté recogida en el contrato inteligente.

Actualmente, uno de los principales retos en relación a estos programas es conseguir su descentralización y unir el universo legal al tecnológico.

Por lo tanto, los contratos inteligentes favorecen negocios sin necesidad de recurrir a intermediarios. Este potente software es capaz de automatizar gran parte del proceso. Mientras, la blockchain garantiza que este paso sea transparente y que no quede la mínima duda. 

El desafío va más allá de trasladar el lenguaje legal al entramado informático. Conseguir avanzar en la legalidad de estos contratos, es determinante. En definitiva, alcanzar la estandarización de la industria.

Doble depósito

Este tipo de acuerdo obliga a ambas partes a facilitar una dirección de la cadena de bloques en la que se depositarán los fondos para el cumplimiento del contrato.

Este hecho fuerza el cumplimiento de cada una de las partes del contrato. De lo contrario, estos fondos se evaporarán. Este tipo de procedimientos ya se ha añadido en algunos mercados, portales como Bithalo y Blackhalo son ejemplo de ello.

¿Para qué sirven los Smart Contracts?

Tenemos que tener en cuenta que al igual que las plataformas como Ethereum y la tecnología blockchain, los contratos inteligentes son acuerdos novedosos. Por ello, los usos actuales no son ni la mitad de lo que podrán ser en el futuro.

Estos contratos se podrán aplicar prácticamente en todos los ámbitos. Los beneficios son abismales. La autonomía de estos acuerdos los caracteriza y los costes se reducen. Asimismo, todos los contratos se alojan directamente en la cadena de bloques, lo que se traduce en transparencia y confianza. Además, la velocidad y seguridad de los procesos aumenta de forma considerable. Claramente, gracias a esta tecnología surgen nuevos modelos de negocios.

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Estos podrían ser en un futuro algunos de los posibles usos de estos acuerdos inteligentes:

–              Sector financiero: préstamos, pago de bonos, microseguros y herencias.  

–              Sector sanitario: expedientes y seguimiento de la salud.

–              Sector energético: estaciones autónomas de recarga de vehículos.

–              Sector público: votaciones y apuestas.

El futuro de la abogacía

La realidad es que este tipo de acuerdos inteligentes permitirán cerrar negocios entre desconocidos de manera fiable y sin tener que contar con una tercera persona. Por ello, el papel de la abogacía podría cambiar tal y como lo conocemos hoy en día.

Es importante dejar claro que los Smart Contracts son una evolución del sistema legal que en ningún momento pretenden modificarlo hasta tal punto de que no lo reconozcamos. Los abogados podrían centrarse, por lo tanto, en crear plantillas de Smart Contracts. Renovarse o morir.

OneUP es sinónimo de tecnología

Nuestro equipo está trabajando en implementar este tipo de acuerdos. Los contratos inteligentes son el futuro. El ahorro en coste y tiempo pone entre las cuerdas a los contratos tal y como los conocemos hoy en día. Nuestra tripulación apuesta por el futuro.